Los cianos bentónicos son naturales, no son el resultado de la contaminación del agua y han estado en la Tierra durante 4 mil millones de años.
Forman una película resbaladiza (una biopelícula) en la superficie de minerales o plantas sumergidas.
A medida que se desprenden, estas biopelículas forman flóculos que se acumulan en zonas de agua estancada o corriente lenta, y pueden ser de color negro, verde, marrón oscuro o gris…
Se encuentran generalmente en zonas de corriente (0,3 m/s), poca profundidad
(< 70 cm). Se pueden encontrar durante todo el año, pero el clima cálido favorece su desarrollo.